Titulada "Madre e Hijo", esta serena escultura de mármol de Mario Orsogna evoca la intimidad a través de la abstracción. Sus contornos redondeados y fluidos sugieren el abrazo protector de dos figuras fusionadas en una sola forma tranquila.
Tallada en un sólido bloque de mármol con suaves tonos grises y vetas naturales, la pieza irradia calma y presencia. Una obra contemplativa que invita a la quietud, ideal para interiores refinados o coleccionistas de forma orgánica y simbólica.