Esta lámpara de pie destaca por su lenguaje gráfico audaz y su carácter marcadamente experimental, propio del diseño europeo de la década de 1970. Una sólida base triangular sirve de anclaje a una varilla metálica de trazo ondulante, casi orgánico, que asciende para culminar en una pantalla geométrica de facetas angulosas y bien definidas. Realizada íntegramente en metal lacado en un intenso rojo brillante, la pieza se presenta como un objeto híbrido entre iluminación funcional y escultura contemporánea